
En el Centro Histórico de Bogotá, turistas y residentes reportaron una serie de denuncias sobre la explotación de llamas y cobros abusivos por fotografías, lo que motivó el despliegue de operativos oficiales y el anuncio de una política distrital para eliminar estas prácticas.
Videos y testimonios ciudadanos comenzaron a circular en redes sociales donde se observa a presuntos “llameros” acosando a los visitantes del Centro Histórico, en especial en áreas como el Parque Santander y la Plaza de Bolívar.
Estos trabajadores exigen elevadas sumas de dinero a quienes desean tomarse una foto o, en ocasiones, para permitirles retirarse tras interactuar con los animales. El fenómeno incluye casos de presunta extorsión y de maltrato animal, como confirmaron autoridades y testigos a medios locales.
La reacción oficial no tardó. El director de Turismo Bogotá, Andrés Santamaría, rechazó “de manera contundente cualquier acto que atente contra la seguridad de nuestros visitantes y contra el bienestar animal” y agregó que la ciudad “debe seguir siendo un destino seguro, responsable y respetuoso con todos los seres vivos”. Esta declaración, enfatizó la colaboración entre la administración local y la Policía Metropolitana para incrementar controles en los principales corredores turísticos.
Vía: Infobae